Los ULV ATF son líquidos automáticos de viscosidad extremadamente baja, creados
específicamente para optimizar la eficiencia energética y el desempeño térmico en
transmisiones automáticas contemporáneas, tales como las transmisiones automáticas
de 10 velocidades y las transmisiones CVT y DCT de última generación.
• Para acatar regulaciones de consumo de combustible más rigurosas (como CAFE
y Euro 6).
• Disminuir las pérdidas provocadas por la fricción durante la transmisión.
• Maximizar el rendimiento en inicios fríos y en condiciones de altas temperaturas.
En el contexto actual de la industria automotriz, los fluidos ULV ATF se han convertido
en un componente estratégico para el cumplimiento de objetivos de eficiencia
energética y sostenibilidad. A diferencia de los ATF tradicionales, los ULV ATF poseen una
viscosidad significativamente menor que permite una mejor transferencia de potencia
dentro de la transmisión automática, reduciendo pérdidas por fricción y optimizando el
rendimiento del tren motriz.
Esta innovación no solo contribuye a una menor emisión de gases contaminantes, sino
que también extiende la vida útil del sistema de transmisión gracias a su mayor
estabilidad térmica y resistencia al cizallamiento. A medida que los fabricantes de
vehículos incorporan transmisiones más complejas y de múltiples velocidades, el uso de
ULV ATF se vuelve cada vez más necesario para garantizar un funcionamiento eficiente y
duradero bajo condiciones de operación más exigentes.
Uso de aceites base sintéticos Grupo III+ y IV (PAO).
Aditivos avanzados:
• Modificadores de fricción para evitar el «shudder».
• Aditivos antidesgaste y antioxidantes de última generación.
• Detergentes/dispersantes que mantienen la limpieza interna.
Ejemplos de productos ULV ATF
• Mobil™ ULV ATF
• Castrol Transmax™ ULV
• Valvoline ULV ATF
• Amsoil Signature Series Fuel-Efficient ATF
Beneficios ambientales y comerciales
• Reducción de emisiones CO₂.
• Mayor vida útil de la transmisión.
• Reducción del mantenimiento por mejor estabilidad del fluido.
• Menor consumo de combustible (hasta un 2-3% de mejora).
Recomendaciones de uso
• Solo usar en transmisiones que especifiquen ULV ATF.
• No mezclar con ATF convencionales sin homologación cruzada.
• Verificar normas del fabricante (ej. Ford Mercon ULV, GM Dexron ULV).
La tecnología ULV ATF representa una evolución clave en los fluidos de transmisión,
alineándose con las tendencias de eficiencia energética, desempeño avanzado y
protección a largo plazo en sistemas de transmisión altamente sofisticados. Su adopción
seguirá creciendo junto con los vehículos más modernos y exigentes.
Las principales razones de averías en motores de combustión interna son la
contaminación del aceite y del combustible. Se calcula que entre el 70% y 90% de las
dificultades mecánicas se originan en la suciedad del combustible, lo cual impacta
directamente en el lubricante y, por ende, en el motor. Más del 50% de estas situaciones
están vinculadas con aceites de baja calidad, que carecen de los aditivos requeridos para
manejar las condiciones de funcionamiento rigurosas. Por esta razón, es vital emplear
aceites de alta calidad como los que brinda la marca Golden Bear, que están concebidos
para resguardar y prolongar la durabilidad del motor.
Un inconveniente habitual en los motores es la contaminación del aceite debido a
combustible no quemado. Si las gotas de combustible no tienen el tamaño adecuado para
arder con rapidez, pueden adherirse a las paredes de los cilindros y combinarse con la fina
capa de lubricante que dejan los anillos. Este combustible disminuye la cantidad de aceite
en el cárter, reduciendo su habilidad para lubricar. Además, durante largos periodos de
uso a bajas temperaturas, el combustible se condensa en las paredes del cilindro, lo que
acelera la creación de lodos y acumulaciones en elementos esenciales. Este efecto se
intensifica con la utilización de aceites de baja calidad, que no poseen detergentes ni
dispersantes adecuados para eliminar las impurezas producidas durante el funcionamiento
del motor.
Golden Bear se destaca como una respuesta eficaz a estos problemas, debido a su
composición sofisticada y a los aditivos especializados que incluye. Los detergentes y
dispersantes de este lubricante mantienen suspendidas las impurezas sólidas, tales como
hollines y gomas, impidiendo su adherencia a las superficies de metal. Esto garantiza una
higiene constante del motor, evitando así el deterioro prematuro de los componentes.
Igualmente, los aditivos antidesgaste constituyen una capa de sacrificio que previene el
contacto entre metales y metales, resguardando las superficies de la influencia de los
ácidos generados durante la oxidación del combustible.
Un beneficio adicional de los lubricantes Golden Bear radica en su habilidad para
evitar problemas asociados a la espuma. Debido a sus propiedades antiespumantes, el
aceite conserva una película lubricante firme, incluso en situaciones de agitación intensa.
Adicionalmente, los antioxidantes incorporados en su composición impiden el deterioro
del aceite provocado por el oxígeno, previniendo la creación de lodos y el aumento de la
viscosidad. Esto posibilita que el aceite mantenga sus características por un periodo más
extenso, disminuyendo la frecuencia de modificaciones y los gastos relacionados con el
mantenimiento.
Los modificadores de viscosidad empleados por Golden Bear están concebidos
para proporcionar un desempeño sobresaliente incluso en circunstancias extremas. Su
tecnología basada en polímeros STAR asegura una magnífica resistencia a la degradación
mecánica, impidiendo que el aceite disminuya su capacidad de lubricación bajo cargas
laborales elevadas. Adicionalmente, estos polímeros respetan las regulaciones
internacionales al reducir la producción de desechos y cenizas, preservando la limpieza
del motor y garantizando un rendimiento óptimo.
Para concluir, es crucial utilizar lubricantes de excelente calidad como los de
Golden Bear para evitar averías en los motores de combustión interna. Sus características
superiores no solo resguardan el motor del deterioro, sino que también extienden su
durabilidad, potencian su eficacia y disminuyen los gastos asociados al mantenimiento.
Para optimizar el desempeño de los equipos, es crucial fusionar la utilización de aceites
de alta calidad con un correcto mantenimiento preventivo y la supervisión de la calidad
del combustible. Así, no solo se garantiza la satisfacción de las expectativas de los
productores, sino que también se favorece la sostenibilidad y la rentabilidad de las
actividades.
Los lubricantes convencionales han evolucionado con la adición de nanopartículas
diseñadas para mejorar sus propiedades tribológicas, reduciendo la fricción y el desgaste
de manera más eficiente que los aceites tradicionales. Este avance permite extender la
vida útil de los motores, mejorar la eficiencia del combustible y reducir el impacto
ambiental.
Los lubricantes nanotecnológicos incorporan partículas de escala nanométrica,
como óxidos metálicos (CuO, TiO₂), fullerenos, grafeno y disulfuro de molibdeno
(MoS₂). Estas nanopartículas ofrecen beneficios clave:
• Reducción extrema de la fricción: Las nanopartículas actúan como micro
rodamientos, disminuyendo el contacto entre superficies metálicas y mejorando
la eficiencia del motor.
• Reparación de superficies metálicas: Algunas nanopartículas pueden rellenar
microfisuras en los componentes del motor, creando una capa protectora que
previene el desgaste.
• Mayor estabilidad térmica: Estos aditivos mejoran la resistencia del lubricante a
la oxidación y degradación a altas temperaturas, prolongando su vida útil.
• Mejora en la conductividad térmica: La disipación del calor es más eficiente, lo
que reduce el riesgo de sobrecalentamiento y mejora la combustión.
El uso de lubricantes con nanotecnología no solo prolonga la vida útil del motor
al minimizar la fricción y el desgaste, sino que también reduce la frecuencia de cambios
de aceite. Esto se traduce en menores costos de mantenimiento y una reducción en la
generación de residuos contaminantes.
Estudios han demostrado que la adición de nanopartículas en lubricantes puede
disminuir el desgaste en hasta un 30% y mejorar la eficiencia del motor en un 5-10%,
dependiendo del tipo de nanopartícula utilizada y las condiciones de operación.
En entornos industriales exigentes, como la maquinaria de la industria pesada y el
sector camaronero, la nanotecnología en lubricantes ha demostrado ser una solución
innovadora para mejorar la eficiencia y durabilidad de los equipos. Golden Bear,
reconocido por su enfoque en la innovación en lubricación, ha desarrollado formulaciones
con nanopartículas diseñadas para operar bajo condiciones extremas de carga y
temperatura.
Uno de los principales beneficios de estos lubricantes en la maquinaria utilizada
en camaroneras y flotas de transporte es su capacidad para formar una película protectora
ultra-resistente en los componentes sometidos a fricción constante, como cojinetes, ejes
y sistemas hidráulicos. Esta tecnología no solo reduce el desgaste y el consumo de
energía, sino que también extiende los intervalos de mantenimiento, reduciendo la
necesidad de paradas operativas y costos asociados a repuestos y mano de obra.
Además, los lubricantes con nanotecnología de Golden Bear han mostrado una
notable resistencia a la degradación por agua salina y contaminación por partículas, un
factor crucial en ambientes costeros donde la corrosión es un problema recurrente.
Gracias a esto, su aplicación en motores marinos y maquinaria de procesamiento en
camaroneras se ha convertido en una estrategia efectiva para optimizar el rendimiento y
la vida útil de los equipos, mejorando la rentabilidad y sostenibilidad de las operaciones.
El avance hacia la movilidad eléctrica ha exigido cambios fundamentales en la
formulación de aceites lubricantes, especialmente debido a las diferencias estructurales y
funcionales entre los motores de combustión interna y los sistemas eléctricos de
propulsión. Esta evolución ha impulsado el desarrollo de nuevas bases lubricantes,
sistemas de aditivación de alta precisión y fluidos multifuncionales que cumplen roles
tanto de lubricación como de aislamiento eléctrico y disipación térmica.
En los vehículos híbridos, los motores térmicos suelen trabajar bajo un régimen
de funcionamiento intermitente y con menores temperaturas promedio. Sin embargo, los
constantes ciclos de arranque-parada generan microambientes con desgaste acelerado,
formación localizada de lodos y oxidación del lubricante. Para contrarrestar estos efectos,
se emplean aceites con base sintética (Grupo III+, IV o V), que tienen mejor resistencia
térmica, estabilidad oxidativa y menor volatilidad. Además, los aceites para híbridos
deben incorporar paquetes de aditivos multifuncionales, donde destacan los siguientes:
• Antioxidantes: Fenoles y aminas que estabilizan radicales libres y prolongan la
vida útil del aceite.
• Dispersantes sin cenizas (ashless): Evitan la formación de depósitos en pistones y
segmentos.
• Aditivos antidesgaste: ZDDP (zinc), fosfatos orgánicos y molibdeno, que crean
capas protectoras sobre superficies metálicas.
• Modificadores de fricción: Esteres polares y molibdeno organometálico que
reducen la fricción límite en condiciones de alta carga.
Una particularidad importante en los híbridos es la necesidad de una alta fluidez
a bajas temperaturas (HTHS < 2.9 mPa·s), ya que el motor puede apagarse y encenderse
muchas veces en trayectos cortos. Esto se traduce en el uso de viscosidades ultra bajas
como SAE 0W-8 y 0W-16, promovidas especialmente en países con normas de consumo
de combustible muy estrictas.
En contraste, los vehículos 100% eléctricos (EV) no emplean un motor de
combustión, por lo que no utilizan aceite de motor como tal. Sin embargo, dependen de
lubricantes especializados denominados «e-fluids», que cumplen funciones simultáneas
de lubricación, enfriamiento y aislamiento dieléctrico. Estos fluidos están presentes en
transmisiones, cajas de reducción, motores eléctricos integrados (e-axles) y, en algunos
casos, en el sistema de enfriamiento de baterías. El desarrollo de estos productos exige
considerar parámetros poco comunes en la lubricación convencional, como:
• Constante dieléctrica (ASTM D150): El fluido debe tener una alta resistencia
eléctrica para evitar el paso de corriente.
• Conductividad térmica: Debe facilitar la disipación de calor en sistemas sellados,
donde el fluido actúa como medio de transferencia térmica.
• Compatibilidad con barnices y sellos: La formulación no puede degradar
materiales como poliimidas, epóxicos o elastómeros fluorados.
• Resistencia al «corona discharge»: Algunas aplicaciones requieren que el fluido
soporte descargas eléctricas sin degradarse.
Las bases lubricantes empleadas en estos e-fluids suelen ser PAO
(polialfaolefinas), ésteres sintéticos y polialquilenglicoles (PAG), debido a su alto índice
de viscosidad (VI), baja fricción y estabilidad térmica. Además, los aditivos utilizados
deben ser seleccionados cuidadosamente para no alterar las propiedades eléctricas del
fluido. Por ejemplo, no se emplean metales como zinc o bario, y se privilegian aditivos
sin cenizas, antioxidantes tipo hindered phenols y aditivos de extrema presión a base de
compuestos orgánicos.
Desde el punto de vista tribológico, la formulación debe garantizar un coeficiente
de fricción bajo y estable a lo largo del ciclo de vida del lubricante, además de ofrecer
protección contra micropitting y desgaste por fatiga superficial en engranajes de alta
velocidad, típicos en los reductores de los motores eléctricos. Estos sistemas funcionan a
velocidades que superan las 12.000 RPM, lo que exige un comportamiento viscoso
estable y bajo cizallamiento.
Actualmente, fabricantes como Tesla, BMW, Volkswagen y General Motors
desarrollan sus propios estándares para lubricantes eléctricos, tales como Dexron EV o
BMW E-axle fluid specification, mientras que organismos internacionales como la SAE
ya han emitido la norma SAE J3200, que establece criterios mínimos para los fluidos de
transmisiones eléctricas.
En conclusión, la formulación de lubricantes para vehículos híbridos y eléctricos
es una de las áreas más dinámicas en la tecnología de lubricantes. Requiere conocimientos
avanzados de química orgánica, termodinámica, tribología y compatibilidad
electromecánica. La tendencia actual se orienta a desarrollar productos con alta eficiencia
energética, larga vida útil y baja huella ambiental, lo que está impulsando la investigación
continua en nuevas moléculas base, aditivos funcionales innovadores y tecnologías de
pruebas más exigentes.
Dexos 1 Gen 3 es una especificación de aceite para motor creada por General
Motors (GM) con el objetivo de garantizar una alta calidad, durabilidad y compatibilidad
en los lubricantes para motores de gasolina modernos. Esta certificación se lanzó
oficialmente en noviembre de 2021, y representa la tercera generación de los estándares
Dexos.
Aunque nació como un requisito para vehículos GM, actualmente se ha convertido
en un referente global para aceites premium, adoptado por múltiples fabricantes y exigido
por los motores más modernos.
¿Cómo funciona Dexos 1 Gen 3?
Esta especificación establece un conjunto riguroso de pruebas y parámetros
técnicos que los fabricantes de aceite deben cumplir para obtener la licencia oficial Dexos.
Algunas de estas pruebas incluyen:
• Oxidación y degradación del aceite
• Control de lodos y depósitos
• Protección al turbocompresor
• Prevención de LSPI (pre-ignición a baja velocidad)
• Rendimiento en arranques en frío
• Control de volatilidad (evita evaporación del aceite)
Para obtener esta certificación, el aceite debe superar múltiples pruebas de
laboratorio y motor reales, además de auditorías periódicas que realiza GM para mantener
la licencia activa.
Principales beneficios del Dexos 1 Gen 3
➢ Ahorro de combustible: Gracias a su baja fricción interna y mejor desempeño en
temperaturas frías, ayuda a que el motor trabaje con menos esfuerzo, optimizando
el consumo de combustible.
➢ Resistencia contra la oxidación: La formulación avanzada evita que el aceite se
degrade rápidamente por el calor, manteniéndose estable por más kilómetros.
➢ Limpieza del motor: Controla eficazmente la formación de lodos y depósitos,
protegiendo componentes clave como los pistones, válvulas y cigüeñales.
➢ Protección al turbo y a la cadena de distribución: Los motores modernos
turboalimentados requieren aceites que resistan altas temperaturas y presión sin
descomponerse. Dexos 1 Gen 3 responde a estas exigencias.
➢ Prevención de LSPI (Low Speed Pre-Ignition): Este fenómeno puede causar
daños graves al motor en vehículos de inyección directa. Dexos 1 Gen 3 incluye
aditivos específicos para evitarlo.
➢ Compatibilidad con motores antiguos: Aunque fue diseñado para motores
nuevos, también es compatible con motores que requerían Dexos 1 Gen 2, lo que
lo hace versátil para flotas mixtas o talleres con variedad de clientes.
Desglose de lo que logra cada prueba para dexos® 1 Gen 3:
¿Por qué es importante para el mercado actual?
Con los motores modernos cada vez más compactos, potentes y eficientes, las
exigencias sobre los aceites han aumentado. Dexos 1 Gen 3 asegura que el lubricante
cumpla con los estándares actuales de emisiones, eficiencia y durabilidad, incluso en
condiciones severas de operación.
Además, no todos los fabricantes pueden acceder a esta licencia: requiere
inversión, formulación avanzada y controles de calidad constantes. Por eso, un aceite
certificado con Dexos 1 Gen 3 es sinónimo de un producto premium y confiable.
Datos más relevantes e importantes.
Dexos 1 Generación 3 es un sello de garantía de General Motors para aceites de
motor de gasolina que asegura:
• Máxima protección
• Mayor limpieza interna del motor
• Compatibilidad con tecnología moderna (GDI, Turbo)
• Ahorro de combustible
• Cumplimiento de normas de emisiones
• Estabilidad en altas y bajas temperaturas
• Longevidad del motor y del lubricante
El progreso en los aceites de motor ha avanzado para satisfacer las necesidades de
los motores actuales, proporcionando una mayor protección y eficacia. La API (Instituto
Americano de Petróleo) define categorías que aseguran el rendimiento de los lubricantes
en motores de combustión interna. Las clasificaciones API de los aceites motores se
renovan regularmente para cumplir con las exigencias de nuevos diseños de motores,
normativas medioambientales y demandas de durabilidad. Las categorías API SN Plus,
SP y la próxima SQ simbolizan progresos en la lubricación y protección motora.
Los aceites certificados API SN Plus continúan siendo utilizados, en particular en
motores de épocas más antiguas o aquellos que aún no necesitan especificaciones de
vanguardia. No obstante, en la actualidad, la norma API SP representa la mejor
alternativa para motores contemporáneos, dado que ofrece una mayor defensa contra
LSPI, disminución del desgaste y compatibilidad con tecnologías emergentes de
postratamiento de emisiones. Adicionalmente, su composición optimiza la eficacia del
combustible y extiende la durabilidad del motor.
En cambio, API SQ todavía está en proceso de desarrollo, pero se anticipa que
aportará mejoras adicionales en aspectos de durabilidad, eficacia y disminución de emisiones.
Esta reciente especificación podría incorporar formulaciones sofisticadas con
un contenido reducido de cenizas sulfatadas y una mayor compatibilidad con motores
híbridos y de vanguardia. Las compañías de la industria automotriz y los productores de
lubricantes deben estar al tanto de su puesta en marcha para asegurar la utilización de
aceites de alto rendimiento y sostenibles.
El progreso de los estándares API se adapta a la demanda de optimización y
salvaguarda en los motores actuales. API SP ha suplantado a SN Plus como la norma
sugerida, mientras que API SQ simbolizará un progreso reciente en el sector de
lubricantes. Es aconsejable utilizar aceites API SP para asegurar un rendimiento superior
y la protección del motor.
• Para motores con inyección directa y turbocompresores, se recomienda el uso de
aceites API SP.
• Estar atentos a la introducción de API SQ para conocer sus ventajas y
aplicaciones.
• Verificar siempre la especificación API en los envases de aceite para asegurar su
compatibilidad con el motor.
• Consultar con los fabricantes de vehículos sobre las recomendaciones específicas
de lubricación.
• Considerar el uso de aceites con certificaciones adicionales, como ILSAC GF-6,
para una mayor eficiencia y compatibilidad con sistemas modernos.
• Realizar cambios de aceite conforme a las indicaciones del fabricante para
maximizar la protección del motor y su rendimiento.